lunes, 13 de mayo de 2013

Sometimes it seems that you are gone.


Tú. Tú y tus detalles. Me gustan. Me gustáis. Me encanta estar contigo, que me acaricies, me hagas reír, me abraces, sobre todo si es por la espalda, y que me beses. Pero siento que un día me quieres y me lo demuestras, que otros simplemente me quieres, o ni una cosa ni la otra. Y yo te quiero todos los días, cuando te pones como te pones puedo pensar que eres idiota porque me duele, y me duele porque te quiero. Te quiero enfadado, sin enfadar, borde o no, en tu cama o en la mía, en la calle y en casa. Me gusta darte la mano, darte besos, hacerte sonreír, que te refugies en mí y que te abras conmigo. Pero necesito que me demuestres que me quieres más a menudo... No te pido los siete días de la semana, pero al menos cuando estés conmigo. Tengo besos guardados para ti, abrazos, mimos, susurros y lágrimas, también para ti. Y no puedo ver como otros me superan y pensar en el perderte. Y no necesito una fecha ni nada por el estilo, nada. Pero quiero estar contigo, y que las cosas cambien. Me haces feliz, pero también me pones triste. Y me gustaría que me hicieses feliz y fueses más calido, más veces de las que lloro por ti, por quererte. No te prometo un final de cuento, pero creo que te conozco más que nadie. Nos perdimos, y volviste. Has vuelto, y cuando creo que te tengo te pierdo. Y creo que aunque no esté empleando esas dos palabras y esas ocho letras, lo sabes. Sabes que te quiero, y que voy a decírtelo sin miedo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario